Símbolos Institucionales

Escudo Diocesano

Se eligió por signo heráldico de la Diócesis de Girardot del Rio grande de la Magdalena, cuya orilla derecha está situada la cuidad episcopal: Girardot. En la cruz prometeada se representa al Arcángel San Miguel, con cuyo nombre estuvo titulado el templo inicia lo anterior a la actual catedral. La bordura alude a la Arquidiócesis de Bogotá, territorio del cual se desprendió. Trae también unas granadas de oro en campo azul que simbolizan la divina caridad que reúne el rebaño con el pastor.

Escudo del Colegio

En él se plasma maravillosamente el ser, saber y el hacer del estudiante. La cruz, símbolo del cristiano, le señala el camino de la virtud, del cumplimiento del deber de la caballerosidad, la responsabilidad, la honradez e integridad de la vida. La pluma, símbolo de la ciencia, lo invita a adentrarse y develar los misterios de la naturaleza por medio del conocimiento. La antorcha encendida y humeante lo invita a acrisolar su espíritu y a santificar su vida a través del servicio a sus hermanos, la actividad y el trabajo constante para que donde quiera que esté, sea una luz amorosa y sapiente que ilumine el camino de los suyos, pues donde hay trabajo hay virtud, como lo dice el lema del colegio: ¨UBI LABOR IBI VIRTUS¨. Esta sabia, exhaustiva y preciosa simbología puesta sobre el color de la esperanza y circunscrita por el propio de la virtud, dentro de la figura geométrica que desde los tiempos más antiguos ha sido considerada como el signo de la unidad, la belleza y la perfección.

Bandera del Colegio

Conformada por dos franjas horizontales y equivalentes que recogen los colores blanco y verde, símbolos de la pureza de la infancia y la esperanza de la juventud. El verde representa la esperanza de la juventud. El verde representa la esperanza natural que los mueve por ideales que confíen en llevarlos a feliz término con su esfuerzo, y el blanco, símbolo y compendio de la virtud propios del buen cristiano, noble caballero e íntegro patriota.

Himno del Colegio

Pista con voz:



Pista sin voz:

Nuestro Himno, escrito por el profesor Samuel Ramírez y la música compuesta por el sacerdote salesiano Andrés Rosa. Es una sabia juiciosa y armónica síntesis del deber-ser del ricaurtino. Allí su teología, filosofía y pedagogía están claramente dichas y preciosamente acompasadas para que esa musicalidad funja como un sabio maestro que nos ayuda a transitar por la vida, para ¨más alto volar hasta el cielo, donde brilla en su trono la cruz¨. A continuación, los invitamos a escuchar esta majestuosa interpretación.


CORO
Del Ricaurte escuadrón valeroso
Atención que ya suena el clarín
Por el noble ideal más glorioso
A luchar con denuedo hasta el fin.

I
Por el lauro que brinda la ciencia
Por la patria, la Fe y la Virtud
Por la gloria en honor a conciencia
Consagrad la feliz juventud.

II
No es la vida el momento presente
Ni el mañana el instante final
El futuro se mira de frente
Siempre en pos del destino inmortal.

III
Si no es fácil lograr la victoria
Más empeño coraje y valor
Con la lucha se alcanza la gloria
Que diadema los triunfos de honor.

IV
Juventud alborada esplendente
Que en su solio de rosa y zafir
Ilumina la cándida frente
Y avizora el triunfal porvenir.

V
Al cenit remontad vuestro vuelo
Donde reina el sol y la luz
Y más alto volad hasta el cielo
Donde brilla en su trono la luz.